Foros Imperiales

Los Foros Imperiales consisten en una serie de plazas monumentales construidas por los emperadores con el pasar de un siglo y medio, en el corazón de la ciudad de Roma. Fulcro y el símbolo de Roma caput mundi son el resultado de la obra y las ideas de varios emperadores.

Julio César decidió construir una gran plaza en su nombre, que fue inaugurada en el año 46 a.C., probablemente incompleta, y luego terminada posteriormente por Augusto. Una plaza con arcos a los lados y en el centro un templo dedicado a Venus Genetrix desde donde Julio Cesar afirmaba ser descendiente de la diosa, que, según la leyenda, se remontaba hasta lulo, hijo del príncipe troyano Eneas y nieto de la diosa Venus. Fue el propio César quién estableció la relación entre Iulo y su familia durante el discurso que pronunció en el funeral de su tía Julia, esposa de Cayo Mario.

En la batalla de Filipos en el 42 a.C. en la que Augusto y Marco Antonio vengaron la muerte de César, Augusto prometió construir un templo dedicado a Marte. El inconcluso foro de Cesar se inauguró el 2 a.C., tras habérsele añadido una segunda plaza monumental, el Foro de Augusto. El Foro fue enriquecido con personajes reales y mitológicos de Roma y de los miembros de la familia Julia, en los nichos centrales los grupos de Eneas y la estatua de Rómulo.

Durante el mando del emperador Vespasiano se construyó otra gran plaza, que unía el Foro Romano con los barrios de Subura, mientras que con Trajano se construyó la columna a él dedicada.